El club considera que varias decisiones arbitrales influyeron directamente en el desarrollo del partido y, por consiguiente, en el resultado final. En particular, se produjeron varios incidentes con el jugador Aythami —en los minutos 8, 9 y 71— en los que fue claramente sujetado, lo que, en la mayoría de los casos, habría sancionado tres faltas y tres amonestaciones. Sin embargo, en este caso no se mostró ninguna tarjeta amonestación y solo se decretó una falta.
En nuestra opinión, la importante falta de criterio uniforme en la protección del jugador, junto con la acumulación de decisiones, así como una permisividad excesiva, condicionaron el juego y limitaron el rendimiento de nuestros futbolistas en diversas ocasiones. De hecho, entendemos que no sancionar la tercera acción provocó un cambio de dinámica en el encuentro, ya que dio inicio a la jugada del segundo gol de la UD Poblense.
Estas acciones, respaldadas por pruebas de vídeo deberían haberse resuelto con falta favorable al Terrassa FC y amonestación: la primera por malograr un ataque prometedor y las posteriores por la intensidad y reiteración de las infracciones. Sin embargo, únicamente una de ellas fue señalada como falta, quedando el resto sin sanción alguna.
Asimismo, el Terrassa FC considera determinantes varias decisiones en jugadas clave que derivaron en los goles del conjunto rival. El tanto del empate (2-2), en el minuto 79, vino precedido de un saque de esquina que no debió concederse, al existir contacto previo del equipo rival antes de la salida del balón. Del mismo modo, el gol definitivo (3-2), en el minuto 90+5, se produjo en una posición de fuera de juego evidente que no fue señalada.
El club entiende que estos hechos no constituyen acciones aisladas, sino una sucesión de errores que afectaron de manera significativa al devenir del encuentro, generando un claro perjuicio competitivo.
Por todo ello, el Terrassa FC reitera la necesidad de revisar este tipo de actuaciones arbitrales, con el objetivo de garantizar la equidad, la transparencia y la integridad de la competición.